lunes, 30 de noviembre de 2009

¿Qué hacemos con los muertos, don Bernardo?

Corría el año de 1821 y el asunto de dónde enterrar a los no católicos era un verdadero problema. Bernardo O´Higgins era Director Supremo y tomó la decisión de construir un cementerio que diera cabida a todas las tendencias religiosas. Fue así como nació el Cementerio General de Santiago.
Los terrenos habían sido regalados por don Pedro de Valdivia a Inés Suárez en la época de la Conquista y ésta se los donó a Los Dominicos, quienes finalmente los cedieron al gobierno para la construcción del cementerio.

El Santa Lucía no es un cerro

Cuando Pedro de Valdivia y sus hombres subieron al mentado cerro Huelén el 13 de diciembre de 1541, era el día de Santa Lucía y por eso fue bautizado con ese nombre. Lo que ellos no sabían era que, en realidad, no es un cerro sino una morrena (sedimento de un glaciar acumulado por miles de años). Es por esta razón que carece totalmente de flora endémica, toda la que posee fue plantada después.