lunes, 30 de noviembre de 2009

¿Qué hacemos con los muertos, don Bernardo?

Corría el año de 1821 y el asunto de dónde enterrar a los no católicos era un verdadero problema. Bernardo O´Higgins era Director Supremo y tomó la decisión de construir un cementerio que diera cabida a todas las tendencias religiosas. Fue así como nació el Cementerio General de Santiago.
Los terrenos habían sido regalados por don Pedro de Valdivia a Inés Suárez en la época de la Conquista y ésta se los donó a Los Dominicos, quienes finalmente los cedieron al gobierno para la construcción del cementerio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario